EEUU y Alemania quieren imponer la intervención total sobre España

Alerta máxima, riesgo total

"Quien piense que Washington y Berlí­n van a conformarse con una intervención parcial y limitada, es que no conoce el mundo en que vive". Hace una semana anunciamos que éste era el primer paso de un diseño hegemonista que culminaba en la intervención total de España. Y han bastado unos pocos dí­as para confirmarlo.

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19-06-2012
La economí­a española atraviesa una situación "crí­tica y crucial". La inquietante confesión del ministro de Hacienda Cristóbal Montoro en el Senado es sólo un pálido reflejo de los momentos que vivimos. Distintos medios de comunicación se han hecho eco de la opinión dominante en las altas esferas de la gran banca española, que ven como "inevitable" la intervención total sobre España en el futuro inmediato.
Nada de lo que ha pasado estos dí­as es casual. Lo conocemos y lo hemos visto antes. Forma parte del "manual clásico" de intervención hegemonista en lo que ellos llaman los PIGS europeos desde que estallo la crisis.
La economí­a española atraviesa una situación "crí­tica y crucial". La inquietante confesión del ministro de Hacienda Cristóbal Montoro en el Senado es sólo un pálido reflejo de los momentos que vivimos. Distintos medios de comunicación se han hecho eco de la opinión dominante en las altas esferas de la gran banca española, que ven como "inevitable" la intervención total sobre España en el futuro inmediato.

“Quien piense que Washington y Berlín van a conformarse con una intervención parcial y limitada, es que no conoce el mundo en que vive”. Hace una semana anunciamos que éste era el primer paso de un diseño hegemonista que culminaba en la intervención total de España. Lo dijimos en el mismo instante de anunciarse públicamente la decisión del Eurogrupo, y han bastado unos pocos días para confirmarlo. "La intervención no es un préstamo ni tampoco un rescate, sino un auténtico contrato de esclavitud"


Exactamente tres días. Los que tardó el New York Times, uno de los principales portavoces de la burguesía monopolista norteamericana, en sentenciar que “la intervención total de España, probablemente es inevitable”. Y una vez lanzada la consigna, se ha puesto en marcha la maquinaria. Nada de lo que ha pasado estos días es casual. Lo conocemos y lo hemos visto antes. Forma parte del “manual clásico” de intervención hegemonista en lo que ellos llaman los PIGS europeos desde que estallo la crisis.


Moody´s rebaja la nota de España, colocándolo a un sólo peldaño del bono basura. La prima de riesgo se dispara, rozando por momentos los 600 puntos. El interés del bono a 10 años rompe la barrera del 7%. El FMI exige nuevas facturas: subida del IVA y rebaja de salarios. La OCDE reclama retrasar la edad de jubilación a los 70 años y obligar a contratar fondos privados de pensiones.


Las presiones desde todos los frentes se intensifican. El BCE, bajo directriz expresa de Berlín, se niega a comprar deuda pública española o italiana. Bruselas expone por anticipado el programa mínimo que se aplicará a España tras la firma del memorándum, donde se harán explícitas las condiciones para la entrega de los 100.000 millones de euros destinados a asegurar que los bancos norteamericanos, alemanes, franceses e ingleses cobren sus prestamos a la banca española. Es posible que no haya “hombres de negro” en La Moncloa, pero porque estarán repartidos por toda España: en el sector financiero, en las Comunidades Autónomas, en el ministerio de Hacienda,…


En sólo diez días hemos asistido a un vertiginoso bombardeo con armas de destrucción masiva. Su objetivo, secar la liquidez, asfixiar financieramente al Estado, quebrar todas las resistencias políticas, forzar que la primera intervención ya decidida llegue al máximo grado posible y, desde ahí, preparar las condiciones que permitan y justifiquen la posterior intervención total.


¿Cree alguien casual que justo el día en que Rajoy parte hacia la cumbre del G-20, donde tiene que reunirse con Merkel, Obama u Hollande, la prima de riesgo y el bono a 10 años toquen máximos históricos, a pesar que decían que, una vez aprobada la primera intervención, ya no había más turbulencias que las provocadas por la incertidumbre de las elecciones griegas? ¿No suena esto a una auténtica encerrona? No sabemos hasta dónde están dispuestos a llegar en la cumbre del G-20, pero la intervención total de España cabalga a todo galope.


Eso es lo que está jugándose ahora. Primero acabar de negociar las condiciones del primer tramo de la intervención, que en contra de lo que reiteradamente ha defendido un desnortado Rajoy, no es ni un “préstamo en condiciones muy favorables”, sin ninguna “condicionalidad”, ni tampoco un “rescate”, sino un auténtico contrato de esclavitud. Que incrementará la intervención exterior y reducirá nuestra soberanía. Entregará parte del sector financiero al capital extranjero. Obligará a nuevos y draconianos recortes en pensiones, sanidad, educación, salarios…


Porque esto es lo que está en juego ahora. Nuestro futuro como pueblo y como país.

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