Primero se paga a los bancos, luego a los dependientes, la sanidad o la educación

El secreto oculto del nuevo hachazo autonómico

Cataluña deja de pagar a hospitales concertados o centros de dependientes, no porque no haya dinero, sino porque ha establecido como prioridad el pago de las deudas contraí­das con la banca extranjera y nacional.

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31-07-2012
Cataluña, transformada de "óasis" en "ciénaga" da un ritmo vertiginoso, nos muestra la auténtica sustancia de los recortes autonómicos. Se va a adejar de pagar a hospitales, colegios y centros sociales concertados, para "ahorrarse" 400 millones. La razón es que se ha establecido como prioridad absoluta el pago a la banca de los vencimietnos de la deuda. Recorto a enfermos, dependientes o familias para que cobren los banqueros.
Cataluña prepara una nueva oleada de recortes por valor, dicen, de 800 millones de euros. ¿Por qué? Porque tiene que pagar casi 2.000 millones a los bancos de intereses de la deuda antes de acabar el año.
Cataluña, transformada de "óasis" en "ciénaga" da un ritmo vertiginoso, nos muestra la auténtica sustancia de los recortes autonómicos. Se va a adejar de pagar a hospitales, colegios y centros sociales concertados, para "ahorrarse" 400 millones. La razón es que se ha establecido como prioridad absoluta el pago a la banca de los vencimietnos de la deuda. Recorto a enfermos, dependientes o familias para que cobren los banqueros.

En el Consejo de Política Fiscal y Financiera que se celebra esta semana, Rajoy no quiere más “barones rebeldes”, tal y como le ocurrió en el anterior, donde Extremadura y Castilla-León se abstuvieron y Galicia dio al final un “sí crítico” a los objetivos de reducción del déficit planteados por Hacienda para 2012 y 2013.

No es por eso casual que Rajoy quisiera reunirse la víspera con los presidentes autonómicos y barones regionales del PP. Y es que si la reunión anterior fue tormentoso, ésta promete serlo más todavía. "La deuda con la banca es sagrada. La deuda con la salud, el bienestar y la educación de los ciudadanos es de segundo orden"


El FMI y Bruselas ya le han marcado los nuevos “deberes” a Rajoy tras el último plan de ajuste de 65.000 millones de euros. Y uno de ellos es, en palabras del diario El Mundo, que “ahora piden sangre autonómica”. Es decir, nuevas medidas para asegurar que las autonomías cumplen con su objetivo de déficit. Y eso implica nuevos y mayores recortes en sanidad, educación, inversión y empleo público. Porque el servicio de la deuda –y esta es la clave que explica muchas cosas–, ni tocarlo.


En los próximos 5 meses, los distintos gobiernos tienen que afrontar vencimientos de la deuda autonómica por más de 15.800 millones de euros. Y si como muestra basta un botón, el caso de Cataluña es suficientemente significativo.


La Generalitat se enfrenta a unos vencimientos, entre amortizaciones e intereses, de 5.755 millones en el ultimo trimestre del año. Y el gobierno de Mas ya ha avisado a escuelas y hospitales concertados que este mes se quedarán sin cobrar, puesto que la caja solo alcanza para pagar las nóminas de los empleados públicos,... y los vencimientos de deuda. En otras palabras, te recorto una vez más la sanidad y la educación porque tengo otra prioridad absoluta: que la banca nacional y extranjera cobre escrupulosamente en la fecha establecida hasta el último euro de la deuda.


Las farmacias, como está ocurriendo ya en la Comunidad Valenciana, no pueden suministrar medicinas contra el cáncer, las más caras, porque no han cobrado lo que el Consell les debe desde hace meses. Pero eso sí, ese mismo Consell sí tiene dinero para pagar religiosamente al Deutsche Bank hasta el ultimo céntimo de unos intereses de usura.


Cataluña prepara una nueva oleada de recortes por valor, dicen, de 800 millones de euros. ¿Por qué? Porque tiene que pagar casi 2.000 millones de intereses de la deuda antes de acabar el año.


La deuda con la banca es sagrada. La deuda con la salud, el bienestar y la educación de los ciudadanos es de segundo orden. Esta es la clase política que gobierna el país. Hasta que nos decidamos a cambiarla.