Las cuentas del saqueo: casi el doble de lo que dijeron

102.000 millones de euros

Más de 15.000 millones de euros en recortes para sanidad y educación especialmente sangrantes, por los costes para la calidad de vida de nuestros mayores y el futuro de nuestros hijos y los hijos de nuestros hijos.

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08-08-2012
Ni los 13.000 millones de euros que nos dijeron al principio, ni los 65.000 millones de euros que dijeron hace apenas dos o tres semanas, el recorte será de 102.000 millones de euros. Ese es el draconiano plan de ajuste comprometido por el gobierno de Rajoy en el nuevo memorando enviado a Bruselas, a cambio de prorrogar un año más la reducción del déficit por debajo del 3%.
Rajoy: "No he tomado ninguna decisión" sobre pedir el rescate total. Ese es el problema, que las decisiones ya no se toman en Madrid, las toman directamente Washington y Berlí­n.
Ni los 13.000 millones de euros que nos dijeron al principio, ni los 65.000 millones de euros que dijeron hace apenas dos o tres semanas, el recorte será de 102.000 millones de euros. Ese es el draconiano plan de ajuste comprometido por el gobierno de Rajoy en el nuevo memorando enviado a Bruselas, a cambio de prorrogar un año más la reducción del déficit por debajo del 3%.

Las nuevas exigencias de Washinton y Berlín para aplicar el plan de “rescate-intervención” a la banca y retrasar un año los objetivos de déficit han sido aceptadas por el gobierno de Rajoy en el nuevo Memorando enviado a Bruselas. El plan presupuestario 2012-2014 casi duplica el compromiso de hace unas pocas semanas y eleva los recortes a más de 102.000 millones de euros, que habremos de pagar con más recortes en sanidad, educación y dependencia o recortes a los parados; con más impuestos y con menos salarios y pensiones. "Cuando Rajoy dice que “descarta tocar las pensiones, de momento”, está declarando lo que se nos viene encima"


La subida del IVA nos costará más de 22.000 millones de euros. Más de 14.200 en recortes salariales a los trabajadores públicos. Y otros 15.000 millones de euros en recortes en sanidad y educación a través de las CCAA. A todo eso habrá que añadir el resto de subida de impuestos, como la subida a los carburantes bajo el llamado “céntimo verde”, que ataca directamente a sectores sensibles que mantienen una cierta actividad económica, como el turismo o el transporte.


Si todos los recortes son graves, los recortes en sanidad y educación son especialmente sangrantes por los costes para la calidad de vida de las clases populares y su repercusión especial en dos sectores fundamentales de la población. Nuestros mayores, excluidos cada vez del acceso a medicinas, residencias o una atención sanitaria de calidad. Y nuestros hijos y los hijos de nuestros hijos, con su futuro hipotecado por una educación degradada y unas perspectivas laborales precarias.

Hachazo “encubierto” a las pensiones
Pocas veces la negativa de un gobierno a hacer una cosa ha sido tan claramente la antesala de la confirmación de lo que en realidad iba a hacer. Cuando Rajoy dice que “descarta tocar las pensiones, de momento”, está declarando lo que se nos viene encima.


Para empezar, en el memorando enviado a Bruselas, el gobierno se compromete a emprender nuevas reformas del sistema de pensiones.


En primer lugar, se compromete a adelantar la aplicación de la reforma de ZP. Nada de esperar a 2027 para aplicar el retraso de la jubilación a los 67, aplicarlo de inmediato. Nada de mantener “las condiciones de actuales de revalorización” según el IPC, lo que acabará con el mantenimiento del poder adquisitivo de las pensiones. Incluso nada de mantener la edad en los 67 ni los criterios actuales para el cálculo de la pensión.


Rajoy se compromete con Bruselas a introducir ya el llamado “factor de sostenibilidad”, por el que el gobierno se compromete a revisar los parámetros básicos de las pensiones “en función de la esperanza de vida”, garantizando que eso tendrá unos costes sobre “la edad de jubilación” (retraso a los 70), “la cuantía inicial” (rebaja de las nuevas pensiones) y sobre “las condiciones de revalorización” (desvinculación de las pensiones de la subida del IPC)


En segundo lugar, el recorte de dos puntos en las cotizaciones a la Seguridad Social prepara el camino para declarar insostenible el sistema y crear las condiciones para justificar el adelantamiento de la jubilación a los 67, desvincular la revalorización del IPC y privatizarlas. Degradar el sistema público de pensiones hasta presentarlo como “insostenible” es uno de los objetivos fundamentales del FMI y Berlín. Quitarle dos puntos de cotizaciones sociales va en esa línea, la SS dejará de ingresar 3.591 millones de euros en los próximos dos años. Si “no hay dinero” para sostenerlas ¿qué mejor que privatizarlas y poner en manos de la gran banca y los grandes fondos de inversión extranjeros los 120.000 millones de euros (el 10% del PIB nacional) que maneja cada año el sistema público de pensiones?