SELECCIÓN DE PRENSA NACIONAL

Cortocircuito en el Gobierno: Montoro gana; Soria pierde

El Confidencial

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04-09-2012
http://www.elconfidencial.com/opinion/caza-mayor/2012/09/04/cortocircuito-en-el-gobierno-montoro-gana-soria-pierde-9782/ http://www.elconfidencial.com/opinion/caza-mayor/2012/09/04/cortocircuito-en-el-gobierno-montoro-gana-soria-pierde-9782/

Demoledor artículo de Bloomberg. Si bien es cierto que las agencias extranjeras pecan de ensañamiento hacia España, también lo es que, para estar bien informado de lo que ocurre en nuestro país, hay que acudir regularmente a sus teletipos, básicamente porque gran parte de las decisiones que nos afectan se toman en Berlín y Bruselas, no en Madrid. El artículo (Montoro blocks Spanish power tax as conflict question rejected) se publicó con fecha 20 de agosto y pasó inadvertido a causa de la canícula estival. En el mismo, su autor, Ben Sills, hacía un traje a la medida del ministro de Hacienda, al que acusaba veladamente de bloquear la reforma energética de Industria porque perjudicaba a Abengoa, compañía de la que Montoro habría sido asesor.

“Cristóbal Montoro fundó el lobby Equipo Económico SL en 2006 y se hizo con el 30% del capital, de acuerdo con las notas registrales. Según el ministro, vendió su participación en 2008, coincidiendo con su regreso a la política nacional. Las compañías solares, Abengoa incluida, son clientes de Equipo Económico”. Además, señala el periodista, “el hermano del ministro, Ricardo Montoro, es socio del lobby con un 15% del capital, y Ricardo Martínez Rico, hermano del jefe de gabinete de Montoro, es el actual presidente de la firma” y consejero independiente de Abengoa.

Lo más reseñable del caso no radica en el hipotético conflicto de intereses, sino en la impudicia con la que se aborda el mismo, obviando incluso leyes como la de 2006, que dice que los ministros deberían abstenerse de los asuntos que afecten a compañías en las que trabajen o sean asesores familiares suyos. Cuando es preguntado a este respecto, Montoro contesta en un tono que puede sonar altanero: “Este conflicto no existe porque no hemos cambiado ninguna norma impositiva que afecte a la energía. Lo estamos hablando, pero todavía no lo hemos decidido”. 

El mismo día que Montoro anunció que bloqueaba la reforma elaborada por el ministro Soria, que penalizaba a las renovables frente a las eléctricas de régimen ordinario, las acciones de Abengoa subieron un 5%.

El tarifazo eléctrico ha terminado de cortocircuitar a un Gobierno al que no le sale una a derechas. Desde que se escenificó el desencuentro entre Hacienda e Industria, el Ejecutivo ha quedado dividido en tres bandos: por un lado, el formado por Montoro, Sáenz de Santamaría y Fátima Báñez, esto es, la guardia de corps del PP; por otro, el bando de los técnicos: Guindos, Soria y Margallo; y en tercer lugar, el del jefe de la Oficina Económica, Álvaro Nadal, que en los orígenes se le suponía fiel a Montoro, después se aproximó a Soraya y ahora anda en solitario (...)

Pues bien, en esta guerra de guerrillas en la que han participado eléctricas, lobbies, fondos de inversión, embajadas y miembros del Ejecutivo, los hombres fuertes del partido se han impuesto a los técnicos y Cristóbal Montoro aparece como el César victorioso. Así lo dio a entender Rajoy en uno de los últimos Consejos de Ministros: “Me parece intolerable que se cambie la fiscalidad a las renovables”.

Unas palabras que suponen un espaldarazo a las tesis de su hombre en Hacienda, pero que desautorizan a José Manuel Soria, al que ha dejado a los pies de los caballos. De un día para otro, la reforma pergeñada por Industria, que gravaba la generación de las renovables en un 11% para la eólica, un 13% para la termosolar y un 19% a la fotovoltaica, que había sido discutida en la comisión  delegada de los jueves, que estaba lista para llevar a Consejo de Ministros, que en el Ejecutivo daban por hecha su inmediata aprobación, de un día para otro, digo, el presidente decidió hacer una bola con el informe y ensayar el tiro a la canasta.

Las presiones del embajador de EEUU, Alan Salomont, y la de los fondos internacionales con inversiones en fotovoltaicas (8.000 millones) han doblegado la voluntad del presidente. Al parecer, los argumentos de los fondos de Nueva York, Detroit o Wichita pesan más que los del canario Soria, de forma que ahora toca hacer tabla rasa con la reforma y empezar de cero.

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