Reforma energética

Disputa de ministros, y de capitales

El gobierno ha presentado un anteproyecto de reforma energética en el que nuevamente salen favorecidos los sectores "renovables" vinculados a los intereses de los grandes fondos norteamericanos y alemanes. Desde 2007, ellos se han repartido más de 25.000 millones de euros en subvenciones que pagamos todos

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20-09-2012
"Para nada hemos tenido en cuenta los intereses del paí­s y los ciudadanos". Este axioma hegemonista puede aplicarse con todas sus consecuencias a la reforma energética que ha empezado aponer en marcha el gobierno de Rajoy. Para nada están teniendo en cuenta los intereses del paí­s, ni del 90% de la población. Lo que está en disputa es quien se lleva la tajada más grande, los miles de millones en subvenciones.
Las embajadas de EEUU y Alemania se han empleado a fondo para defender los intereses de sus grandes fondos de inversión
"Para nada hemos tenido en cuenta los intereses del paí­s y los ciudadanos". Este axioma hegemonista puede aplicarse con todas sus consecuencias a la reforma energética que ha empezado aponer en marcha el gobierno de Rajoy. Para nada están teniendo en cuenta los intereses del paí­s, ni del 90% de la población. Lo que está en disputa es quien se lleva la tajada más grande, los miles de millones en subvenciones.

El enfrentamiento entre Soria-Industria y Montoro-Hacienda no es sólo una disputa entre ministros, sino una disputa de capitales.

Entre los capitales de las eléctricas que basan sus intereses en la producción tradicional (nuclear, hidráulica, carbón y fuel) y los capitales comprometidos con las renovables, fundamentalmente vinculados a los fondos de inversión norteamericanos y alemanes, que tienen más de 8.000 millones de euros comprometidos en las renovables y que quieren mantener sus rendimientos.

¿Cuál es la mejor combinación de energías “tradicionales” con las renovables? ¿Qué es lo que puede permitir, en este momento de crisis, rebajar la factura energética a los ciudadanos y a los cientos de miles de pymes y empresas nacionales para incentivar la economía? ¿Por qué tipos de energía hay que apostar para el futuro?

Nada de eso está en la reforma del gobierno. Al contrario, a lo que hemos asistido es a una disputa furibunda, protagonizada especialmente por los agentes extranjeros, entre los diferentes sectores con intereses en el sector energético. Con intervención directa no ya de las compañías afectadas, sino de los gobiernos extranjeros que defienden sus intereses. Las embajadas de Estados Unidos y Alemania han jugado y seguirán jugando un papel fundamental.

Los ministros de Industria, José Manuel Soria, y el de Hacienda, Cristóbal Montoro, están alineados con cada uno de los dos grandes sectores de capitales implicados.

"Las eléctricas se han llevado desde 2007 más de 79.000 millones de euros" La propuesta del ministro de Industria Soria aparecía desde el principio como la propuesta que más interesaba a los productores tradicionales, las grandes empresas eléctricas que basan la producción en las nucleares, la hidráulica y los ciclos combinados de carbón y fuel. Desde Industria, Soria, alineado con las propuestas de la patronal UNESA –que agrupa a las eléctricas tradicionales Endesa, Iberdrola y Gas Natural– apostaba por gravar sólo con un 4% las energías de régimen ordinario y cargar sobre las renovables: un 11% la eólica, un 13% la termosolar y un 19% la fotovoltaica. UNESA acusa a las subvenciones a las renovables de ser las responsables del déficit de tarifa.

Por su parte, desde Hacienda, Montoro ha hecho todo lo posible para frenar la propuesta de Industria, acusando de “discriminatorias” las propuestas de gravar a las “renovables” por encima de las “tradicionales”. Montoro aparece en esta batalla energética vinculado a la llamada “triple A” (Acciona, ACS y Abengoa), a través de la asesoría Equipo Económico SL., donde participaba él mismo como fundador hasta su vuelta a la política en 2008, un hermano y otro hermano de su jefe de gabinete.

La intervención de Washington y Berlín
La propuesta inicial de Industria defendida por Soria ha acabado por ser relativamente derrotada. La campaña de intervención de las principales potencias ha dado su fruto y la propuesta aprobada por el gobierno, si bien impone un impuesto del 6% a todos los productores eléctricos, independientemente de cómo se produzca, está muy lejos de la propuesta inicial que recaía sobre las renovables.

Además un doble impuesto a las nucleares por la producción de residuos y el almacenamiento, un canon a las hidroeléctricas y el “céntimo verde” para el gas natural, la producción eléctrica con carbón y con fuel.


"Las familias pagan casi 500 euros más al año en la factura de la luz que hace 5 años" Las embajadas de Estados Unidos y Alemania se han empleado a fondo para impedir que se tocaran los intereses de los grandes fondos de inversión americanos y germanos, que se castigaran a las renovables y mantener las suculentas subvenciones que se vienen repartiendo. En los últimos cinco años esas subvenciones podrían superar los 25.000 millones de euros, ya que sólo para este año 2012 están previstos 7.200 millones de euros en subvenciones a las renovables, por los 6.500 de 2011, o los 6.086 de 2010.

Por el ministerio de Industria y la presidencia del gobierno ha pasado el embajador norteamericano, Alan Salomon, los representantes del grupo de 13 grandes fondos norteamericanos que tienen invertidos 8.000 millones de euros, los dirigentes de la Cámara de Comercio EEUU-España, el embajador alemán y los representantes de las principales empresas, Acciona, ACS, Abengoa y FCC… Todos ellos han enarbolado el argumento de la “inseguridad jurídica” que abriría aprobar la propuesta de Industria y la amenaza de llevar la reforma a los tribunales internacionales.

Subvenciones, beneficios y tarifas
Pero si las eléctricas clásicas acusan a las subvenciones a las renovables de ser las responsables del déficit de tarifa, las renovables dicen lo contrario, que son las productoras clásicas las responsables por estar cobrando precios muy superiores a los costes de producción, en tanto que las grandes inversiones nucleares o hidroeléctricas están, en lo fundamental, amortizadas.

Lo que está claro es que si las unas se aprovechan de los precios altos para multiplicar sus beneficios, las otras, las grandes compañías de renovables –especialmente las tres grandes, Acciona, ACS y Abengoa- se aprovechan del generoso plan de subvenciones para lo mismo. Ellos se llevan en apenas cinco años más de 25.000 millones de euros en subvenciones, ¿pero acaso las han utilizado para repercutirlas en la tarifa eléctrica y rebajar el coste de la luz a los ciudadanos?

La respuesta es sencilla: ¡NO!

Ha servido para que las eléctricas tengan 30.000 millones de euros de beneficios en estos cinco años. Además de los 24.000 millones de euros del supuesto “déficit de tarifa” que los gobiernos de Zapatero y Rajoy les han regalado y que se les están pagando convertidos en deuda nacional. ¡Entre subvenciones, beneficios y “déficit tarifario” más de 79.000 millones de euros!

¿Y cuál es el traslado a los ciudadanos de toda esta política energética, de toda esta lluvia de millones a las eléctricas? Precisamente la contraria: una subida de un 70% del precio de la luz en los últimos cinco años, casi 500 euros por familia más cada año, según las organizaciones de consumidores. Un problema que se verá agravado cuando el gobierno aplique la segunda parte de esta reforma y que pretende quitar a millones de hogares más desfavorecidos la tarifa protegida de último recurso.

¿Es o no un escándalo lo que está ocurriendo con la luz? ¿El bipartidismo es o no un sistema para garantizar el gobierno de los monopolios?

Ante el continuo atraco a la población con los precios de los servicios básicos de primera necesidad, la única alternativa es la aplicación de un programa de redistribución de la riqueza. La recuperación de los casi 50.000 millones de euros regalados a las multinacionales eléctricas y su utilización para aplicar de verdad una reforma energética que tenga en cuenta los intereses nacionales y del 90% de la población. Un estudio objetivo e independiente para la integración de las diferentes tecnologías de producción eléctrica, de acuerdo con los recursos, posibilidades y necesidades del país por un lado; y la rebaja sustancial de la tarifa eléctrica a ciudadanos y pymes, por otro.



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