Wert abre una nueva polémica entre "el catalán y el castellano".

¿Recortes en educación? Ni en catalán ni en castellano

Poner en contradicción el catalán y el castellano solo genera división y enfrentamiento. Y sólo se consigue levantar una cortina de humo para que no se vean los estragos en el futuro de nuestros estudiantes que están provocando los recortes de Mas y de Wert.

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12-12-2012
Buscando bombardear la polí­tica de inmersión lingüí­stica, el ministro de Educación Wert ha provocado una rebelión en Cataluña. Y ha entregado a Mas un balón de oxí­geno para erigirse en "defensor de la enseñanza catalana frente a los ataques de Madrid", y seguir aplicando los nuevos recortes en Educación que ya ha diseñado su próximo gobierno. ¿Recortes en educación? No gracias. Ni en catalán ni en castellano. Ni de Mas ni de Wert.
Los excesos de la polí­tica de inmersión lingüí­stica en Cataluña "que relegan el castellano a un papel residual" no se resuelven por decreto.
Buscando bombardear la polí­tica de inmersión lingüí­stica, el ministro de Educación Wert ha provocado una rebelión en Cataluña. Y ha entregado a Mas un balón de oxí­geno para erigirse en "defensor de la enseñanza catalana frente a los ataques de Madrid", y seguir aplicando los nuevos recortes en Educación que ya ha diseñado su próximo gobierno. ¿Recortes en educación? No gracias. Ni en catalán ni en castellano. Ni de Mas ni de Wert.

Los excesos de la política de inmersión lingüística en Cataluña –que relegan el castellano a un papel residual– no se resuelven por decreto.


Segregar a los alumnos en función de su lengua materna -como ahora pretende Wert, estableciendo diferentes itinerarios o desviando alumnos hacia la escuela concertada o privada- impone una separación y división que no beneficia a nadie.


Este no es el camino.


Tampoco el de “defender el castellano” relegando el catalán a las materias de “especialidad”, la tercera categoría dentro del itinerario educativo.


No es necesario “rebajar” al catalán para defender al castellano. Todo lo contrario.


Lo que necesitamos es un gran acuerdo para que las dos lenguas convivan en las escuelas, como de hecho ocurre en muchos otros ámbitos de la sociedad catalana.


Defendemos el papel de la escuela pública como instrumento para el desarrollo de las lenguas de las nacionalidades. Y defendemos el derecho de los padres castellanoparlantes a educar a sus hijos en su lengua materna.


No son dos aspectos excluyentes. Ponerlos en contradicción solo genera división y enfrentamiento, tanto en el pueblo catalán como entre las diferentes partes de España. Y levantándolos como bandera sólo se consigue levantar una cortina de humo para que no se vean los estragos en el futuro de nuestros estudiantes que están provocando los recortes de uno y de otro… de Mas y de Wert.

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