Washington, Londres y Paris arman a la oposición

Siria, ¿hacia la ofensiva final?

Siria es ahora el eslabón clave donde se juega el avance o no del proyecto norteamericano para la región de sustituir inestables regí­menes autocráticos por nuevos modelos más flexibles y estables para sus intereses de dominio. Tras Damasco, EEUU apunta a Teherán.

4
6 votos
21-03-2013
EEUU, Inglaterra y Francia están dispuestos a lanzar la ofensiva final contra el régimen sirio, cueste lo que cueste. Londres y Parí­s han propuesto a la UE que autorice la venta de armas a la oposición siria. Y anuncian que de no hacerlo antes de junio, lo harán ellos en solitario.
El Departamento del Tesoro de EEUU anunciaba que daba autorización a los grupos financieros y las empresas norteamericanas a realizar operaciones económicas con las fuerza de la oposición en Siria.
EEUU, Inglaterra y Francia están dispuestos a lanzar la ofensiva final contra el régimen sirio, cueste lo que cueste. Londres y Parí­s han propuesto a la UE que autorice la venta de armas a la oposición siria. Y anuncian que de no hacerlo antes de junio, lo harán ellos en solitario.

Sólo 24 horas después, el Departamento del Tesoro de EEUU anunciaba que daba autorización a los grupos financieros y las empresas norteamericanas a realizar operaciones económicas con las fuerza de la oposición en Siria. A pesar de que EEUU ha gastado ya más de 500 millones de dólares en ello, ahora quiere apoyarse en las grandes compañías privadas para financiar a los gobiernos de las localidades que controla la oposición, tratando de poner remedio al caos y el pillaje que han desatado en las zonas que ocupan. "Londres y París pretenden que la UE arme a la oposición siria. Si no, lo harán ellos en solitario desde junio"

 

 

Dos noticias encadenadas que parecen indicar que las grandes potencias imperialistas –que hasta ahora habían dejado a potencias regionales como Turquía o Arabia Saudita llevar la voz cantante– han decidido pasar a la etapa de la ofensiva final contra el régimen de Bachar el Assad.

 

Probablemente la decisión se debe a que valoran que, tras una etapa inicial de avances, las fuerzas de la oposición permanecen ahora estancadas, divididas en múltiples rencillas internas y en muchos de los lugares que dominan están protagonizando un saqueo y una represión indiscriminada superior incluso a la del régimen sirio. 

 

El cual, por su parte, en los últimos meses ha reforzado las relaciones políticas y militares con Irán, Rusia y, en menor medida, China. Una manifestación de este fortalecimiento son tanto la amenaza del gobierno de Damasco de atacar las bases de insurgentes en el vecino Líbano, como la disposición mostrada por una parte de la oposición a negociar con su gobierno.

 

Siria es ahora el eslabón clave donde se juega el avance o no del proyecto norteamericano para la región de sustituir inestables regímenes autocráticos por nuevos modelos más flexibles y estables para sus intereses de dominio. Tras Damasco, EEUU apunta a Teherán. Y no va a cejar en su empeño de abatir esa pieza de caza mayor.