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Wall Street duda de los datos económicos de España

Fortune (EEUU)

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01-06-2013
http://finance.fortune.cnn.com/2013/05/30/spain-economy-bankia/ http://finance.fortune.cnn.com/2013/05/30/spain-economy-bankia/

Una desastrosa caída de acciones en Madrid a principios de esta semana augura que continúan los problemas económicos de España y, muy posiblemente, para la Unión Europea. Las acciones de Bankia, el banco nacionalizado español, cayeron hasta en un 21% el martes cuando el banco emitió 11,5 millones de acciones nuevas en un intento por impulsar la agotada base de capital del banco. Una gota que se agrega a las pérdidas sufridas la semana pasada cuando los inversionistas institucionales hundieron la cotización de Bankia en la friolera cifra de un 50%. En general, las acciones del banco han perdido el 80% de su valor desde que se formó en 2011.

La venta de acciones de Bankia no tenía que ir tan mal, tan rematadamente mal – de hecho, el gobierno pensó que permitiría recuperar la confianza en el sistema bancario español gravemente dañada. En cambio, el hundimiento de Bankia ha planteado nuevas preguntas en Wall Street sobre la verdadera situación del sistema bancario español, así como la trayectoria económica general de España.

La idea de que en lugar de estar tocando fondo de una terrible recesión, España puede llegar a estar en un estado mucho peor crece en el mercado. Tanto es así que, de hecho, los inversores y los analistas han comenzado a cuestionar abiertamente la validez de los datos económicos publicados por el gobierno español. Si se descubre que los bancos o el gobierno han estado manipulando los números de alguna manera, entonces toda la confianza que el mercado tuvo una vez en la deuda soberana española y la de otros países europeos con problemas quedaría totalmente borrada, lo que podría establecer una nueva ronda destructiva de ataques contra la deuda soberana europea – lo que en última instancia podría ser fatal para el euro.

España ha disfrutado de unos pocos día de fiesta en la tumultuosa y aparentemente interminable crisis de la deuda europea. Este año, los mercados han estado en su mayoría interesados en Chipre y su sistema bancario fallido y en Italia, con su sistema político disfuncional. Durante ese tiempo, España fue capaz de emitir suficiente deuda a largo plazo a tasas de interés relativamente bajas, con el bono a 10 años español rindiendo por debajo del 4% en mayo por primera vez desde 2010, lo que permite al gobierno continuar pidiendo prestado suficiente efectivo a bajas tasas para financiar su creciente carga de deuda.

El gobierno conservador de la nación, liderado por Mariano Rajoy, ha tratado de frenar el gasto en un intento por equilibrar el presupuesto de la nación. El gobierno ha dicho al público que ha sido capaz de reducir el déficit presupuestario de la nación a sólo el 7% del PIB - por debajo del 11,2% en 2009. Ha eliminado casi 400.000 puestos de trabajo públicos y reducido los costes laborales a donde estaban en 2005. España también registró un superávit en cuenta corriente y de capital por primera vez en 15 años, y un superávit comercial por primera vez en 40 años. Y aunque el gobierno informó que el pasado trimestre el PIB de la nación todavía se contraía, cayendo 0,5% respecto al trimestre anterior, no fue visto por los mercados como algo terriblemente malo.
 
Teniendo en cuenta el panorama económico relativamente positivo transmitida por el Gobierno español, es extraño que la venta de acciones de Bankia fuera tan horriblemente mal. Es posible que Bankia sea una excepción única y por lo tanto no sea un buen reflejo de la recuperación económica general de España. Pero eso es difícil de creer teniendo en cuenta su tamaño, que abarca el 10% de los depósitos del país y el 10% de sus hipotecas.

Una explicación más plausible para e hundimiento es que la economía de España no está funcionando tan bien como el gobierno de España dice.

Los bancos son conocidos por esconder pérdidas en préstamos ligados a malas inversiones en un intento por lucir más saludables para los inversores. Por ejemplo, los bancos españoles sostenían que sus pérdidas netas de préstamos promedio fueron sólo del 3% entre 2008 a 2012, aun cuando el desempleo en el país durante ese período aumentó del 10% al 25%. Eso simplemente no tenía sentido dada la correlación positiva de insolvencias bancarias con el desempleo. Con el tiempo, los bancos españoles se vieron obligados a limpiar sus balances y admitir que estaban sentados en un grupo de activos improductivos, lo que provocó el rescate del año pasado.

¿Ha copiado el Gobierno español una página del libro de jugadas de la banca y ha comenzado a adulterar sus números para tratar de engañar a los mercados en la creencia de que España está en el camino de la recuperación? Algunos en Wall Street han comenzado a cuestionar abiertamente la validez de los optimistas indicadores económicos de Madrid. Michael Cembalest, el presidente de inversiones de JP Morgan (JPM), planteó en una reciente nota si era o no conveniente que los mercados acepten los datos del PIB español a su valor nominal. Cembalest, que fue uno de los pocos expertos de inversiones bancarias que se negaron a poner dinero de sus clientes en los fondos administrados por el maestro Ponzi Bernard Madoff, tomó nota de una serie de indicadores económicos extraños sobre la base de cifras del PIB español – indicadores que parecen demostrar que los números del PIB que salen de Madrid no son de fiar.
 
Cembalest no es el único en Wall Street que tiene dudas. Quienes se ocupan de la deuda soberana han dicho a Fortune que están empezando a echar un vistazo más de cerca a los datos económicos españoles procedentes de otras fuentes, tales como la OCDE, que salió con un informe muy sombrío sobre la situación de la economía española el miércoles. Proyecta que la tasa de paro en España seguirá aumentando en 2013, alcanzando el próximo año el 28% y que el PIB español se contraerá un 1,7% este año, cuatro veces más de lo que lo hizo el año pasado.

Los inversores en deuda soberana cuentan con que los gobiernos les informen de la verdad. Los países con estadísticas económicas transparentes y sólidas atraen más capital y pagan intereses más bajos que los que juegan con los inversores. La terrible venta de acciones de Bankia tiene a los inversores preguntándose si el gobierno español está jugando rápido y libremente con sus datos económicos. Si es verdad, esto no presagia nada bueno para la UE y sus esperanzas de poner fin a la crisis de la deuda soberana. Si los inversores ya no confían en lo que dice un gobierno de la UE, pueden decidir dejar de escuchar a todos ellos. Eso podría significar un desastre para el euro ya que a los gobiernos les resultaría más difícil obtener préstamos de los mercados.

El gobierno español puede o bien un paso adelante y hacer los difíciles cambios necesarios para domesticar a la bestia de recesión, o puede jugar con los mercados y ganar algo de tiempo.