Los principales problemas de las pymes empiezan por la falta de financiación, porque desde hace cuatro años a pymes y autónomos les han secado todas las fuentes de financiación, los bancos han cerrado el crédito y las ayudas públicas han brillado por su ausencia; mientras desde el gobierno cientos de miles de recursos públicos se ponían al servicio de la gran banca, las multinacionales del automóvil o las eléctricas.
La contracción del consumo, consecuencia directa del crecimiento vertiginoso del paro y los recortes salariales y sociales que han rebajado drásticamente el poder adquisitivo de las familias." Un plan de apoyo a pymes y autónomos que ponga los recursos necesarios al servicio de reactivar la economía y crear empleo"
La asfixia provocada por la deuda de las administraciones autonómicas y municipales, que regalan el dinero público a la banca y en contratos millonarios con grandes empresas, pero que ni siquiera paga sus deudas con las pymes y autónomos.
Y el indignante trato fiscal que obliga a pymes y autónomos a pagar a Hacienda un 25% de sus pequeños beneficios, frente al 10% real que pagan bancos y monopolios por sus millonarios beneficios.
Este es el plan sistemático de liquidación aplicado contra pymes y autónomos. No es la banca la que necesita un “plan de rescate”. Lo que hace falta es un plan de rescate para pymes y autónomos vinculado a la lucha contra el paro; un plan que ponga los recursos necesarios al servicio de reactivar la economía y crear empleo.