La oleada de indignación provocada por la visita ha tenido una de sus mayores expresiones en las declaraciones del líder de IU, Cayo Lara. Que la denunció como una “injerencia intolerable” por parte de Berlín, y una “vergonzosa renuncia a los principios democráticos de la soberanía nacional” por parte de Rajoy. No podemos estar más de acuerdo con él. Pero hay que sacar consecuencias.
La visita de Kaudel no es más que un síntoma, el acceso febril que revela la verdadera enfermedad, que no es otra que la creciente entrega de la soberanía nacional por parte de la clase política del modelo bipartidista. Y su secuestro cada vez mayor por parte de las dos grandes potencias con intereses de intervención y control sobre nuestro país: EEUU y Alemania. "Si hay recortes sin fin o reforma de la Constitución es porque Berlín necesita asegurar el cobro de la deuda para los bancos alemanes"
Ese es el centro de todo lo que ocurre hoy en España. Si hay una reforma laboral extremadamente agresiva es porque Washington, a través del FMI o de su embajador en Madrid, no han cesado de presionar para exigirla. Si hay recortes sin fin o reforma de la Constitución es porque Berlín necesita asegurar el cobro de la deuda para los bancos alemanes.
Por eso hoy, en España, no es posible luchar consecuentemente contra los planes de recortes y ajuste sin levantar al mismo tiempo la bandera de la defensa de la soberanía nacional como la clave de todo. El camino que los países que están creciendo y desarrollándose (desde Brasil hasta Argentina, pasando por Ecuador, Turquía, Sudáfrica o Islandia) están mostrándonos al resto del mundo desde que estalló la crisis.