Griñán se ha visto obligado, al perder 650.000 votos desde 2008, a aceptar medidas contrarias a la línea que ha seguido el PSOE. El acuerdo apunta a políticas que suponen un giro de 180 grados respecto al saqueo que ha permitido y gestionado la dirección del PSOE a nivel nacional y en Andalucía en las últimas décadas y especialmente desde el estallido de la crisis. Los más destacables son: "La clave estará en la exigencia y control de IU a Griñán"
Respecto a acabar con el paro
• Activar la inversión productiva de los sectores de mayor valor añadido, consolidando las tradicionales (agroalimentaria, construcción, turismo…) y apostando por sectores estratégicos (aeroespacial, renovables, biotecnología…). Y, en especial, que las energías renovables supongan el 20% del consumo final y se duplique su desarrollo para 2020.
• Dar pasos en crear una banca pública, creando el Instituto Público de Crédito Andaluz que promueva el crédito, con un fondo de 1.500 millones de euros para “sectores y ámbitos estratégicos y prioritarios para la economía andaluza”. Incluye ayudas a las Pyme, autónomos y parados con dificultades.
• Un sistema fiscal más progresivo para que los que más tienen más contribuyan; el combate al fraude fiscal y una mayor “equidad” en el Impuesto sobre Sociedades.
Respecto a ampliar la democracia
• Más control sobre la gestión de lo público; actuar desde el primer momento contra la corrupción y para recuperar los fondos “utilizados de forma fraudulenta”; reforma de la Ley Electoral para “mejorar la proporcionalidad”
Respecto a la sanidad y educación
• Financiación suficiente y tasas universitarias acordes con la capacidad adquisitiva de las familias andaluzas y una Ley de Sostenibilidad Sanitaria que consolide el carácter “público, universal y gratuito del sistema” y lo blinde contra la privatización y las barreras económicas para acceder a los servicios.
Respecto a la soberanía nacional
• En Europa, defensa de los intereses andaluces en la reforma de la PAC y de la PPC o los acuerdos de la UE con terceros países.
Desde el apoyo a que lo pactado es un punto de partida bueno, que favorece los intereses populares y nacionales, la principal exigencia a IU es mantener la firmeza y la consecuencia en llevarlo adelante. De IU, de sus dirigentes y bases depende; como depende de las bases y sectores del PSOE que quieren romper con la línea de sumisión al FMI y el BCE de Zapatero-Rubalcaba. Ni el programa de Griñán ni sus hechos le avalan para tal tarea; lo ha tenido que aceptar para evitar perder Andalucía.